- ¿Qué te inspiró para escribir “Pensamientos inconexos de una mujer inconforme” y cómo surgió la idea de explorar la historia de tu protagonista?
Esta novela salió de un consejo de mi terapeuta. Ella quiso que iniciara un diario emocional dónde poder soltar todo lo que me oprimía y que no me atrevía a contar a nadie. Y la idea de explotar esta historia fue por los ánimos de publicar que me dieron 2 amigos. A ellos les pasaba mis escritos para que entendieran por lo que yo estaba pasando en esos momentos. Suelo explicarme mucho mejor escribiendo que hablando. Ellos tuvieron la idea de publicar mis experiencias en un futuro.
- ¿Cómo describirías el proceso de evolución de tu protagonista a lo largo de la novela, desde el momento en que se mira al espejo hasta su transformación en Nueva York?
Su evolución durante la novela es la evolución que puede llegar a tener una mujer durante una crisis intensa de identidad. Se da cuenta que no es quien quiere ser y no sabe cómo ha llegado tan lejos en su descoordinación. La vida que lleva no es la que deseaba llevar, ha sido una vida de vivir conforme a los cánones de esta sociedad, sin tener en cuenta lo que a ella realmente le ilusionaba. Se ha dedicado a cuidar a su familia y amigos y se ha olvidado de cuidarse ella. Para iniciar su proceso de autodescubrimiento, decide hacer un viaje, a un sitio que siempre había querido conocer, Nueva York y decide hacer su Camino de Santiago particular para volver a conocerse. Allí, completamente sola, sin responsabilidades sociales, libre para hacer lo que quiera, empieza a ser sincera con ella misma y descubrir lo que realmente le ha sucedido y empezar a poner soluciones.
- ¿Cómo fue tu experiencia al escribir sobre la ciudad de Nueva York y cómo lograste capturar su esencia y atmósfera en la novela?
Mi experiencia en Nueva York fue mágica, me enamoré de ella al primer segundo de salir por sus calles. No tengo gran conocimiento sobre la ciudad a nivel turista, pero después de tres intensos viajes allí, puedo decir que es mi lugar del mundo favorito. En Nueva York volví a tener la ilusión de un niño, era un mundo nuevo para descubrir y me hacía sentir como Alicia en el País de las Maravillas. Al estar completamente sola, toda la atención era para mí. Me cuidé como nunca lo hice anteriormente, me abrí a la experiencia y me enamoré de mí misma.
- ¿Qué te llevó a integrar elementos autobiográficos en tu obra y cómo crees que esto ha enriquecido la historia?
Mi obra es casi toda ella una autobiografía, ya que es un diario emocional. Es cierto que hay una historia paralela ficticia, que empecé a escribir en Nueva York. Porque siempre había querido escribir, pero nunca lo intenté por vergüenza. Así que, como fui a Nueva York a conocerme, empecé a hacer algo que siempre había querido hacer.
- ¿Qué significado tiene el romance entre los personajes E y 88 en la historia y cómo se relaciona con el viaje de autodescubrimiento de la protagonista?
El romance entre E y 88, para mí, es el romance que tuve conmigo misma en Nueva York. Simplemente inventé una bella historia de amor en una de las ciudades más bonitas del mundo. Toda su historia es hermosa, tal cual lo que yo viví allí.
- ¿Qué esperas que los lectores obtengan de la lectura de “Pensamientos inconexos de una mujer inconforme” más allá de una historia emocionante?
Espero que lleguen a emocionarse, que lleguen a entender los sentimientos de una mujer que atraviesa este tipo de crisis. Que vean que no estamos locas, que tenemos una lucha interna muy potente y que a veces necesitamos ayuda para poder seguir adelante. Que las mujeres también somos mujeres, no solo madres, hijas, amigas y esposas. Y sobre todo que el egoísmo depende de cómo quieras enfocarlo, porque en este caso, a mí, me salvó el egoísmo. Pretendo simplemente que se pongan en mi lugar y dejen de juzgar la vida de los demás, porque nadie en este mundo está capacitado para saber lo que le ocurre a otra persona, a menos que se ponga en sus mismos zapatos. Creo que será de autoayuda para mujeres que estén pasando por lo mismo que yo.
- ¿Qué desafíos enfrentaste al abordar temas como la sexualidad y el amor en la novela y cómo los superaste?
Realmente, la sexualidad nunca ha sido un tema tabú o difícil para mí. Desde pequeña, en mi casa, este tema se ha tratado con naturalidad y respeto. Hablo mucho de sexo con familia, amigos y soy consumidora de novela erótica. Por lo tanto, es algo natural y común en mi vida cotidiana. La única dificultad que encontré, era intentar plasmar la sexualidad entre E y 88 de una manera romántica y que no se quedara solamente en el plano físico del placer. Que trascendiera al plano espiritual del amor. A veces es difícil conseguir ese efecto. No es solo placer carnal, es la conexión de dos almas.
- ¿Qué consejo le darías a aquellos que están considerando escribir sobre sus propias experiencias personales y emocionales?
Mi consejo para las personas que quieren escribir sobre sus experiencias es “ADELANTE”, hazlo. Deja las vergüenzas y los miedos. Escribe, independientemente de si quieres publicar o no, eso ya vendrá. Pero el ejercicio de sacar todo lo que llevas y plasmarlo en un manuscrito es impactante. Ya he dicho que a veces no crees todo lo que has reflejado, es como si otra persona te poseyera, es un camino hacia el autodescubrimiento tan válido cómo otro. Y, basándome en mi experiencia, ha sido una de las cosas más gratificantes que he hecho en mi vida.